jueves, 5 de julio de 2007

Prueba superada


8:30 de la mañana. Un frío que pela. Nosotros y cinco compañeros más. Jefatura Provincial de Tráfico.

¿El circuito? En cuesta. Los conos no son conos, sino palos como los que se usan en las pistas de esquí. La rampa no es de cemento, sino de acero. ¿Más incovenientes? Los nervios. Sobre todo, los nervios.

Dicen mi nombre por el altavoz. Me preparo. Arranco la moto y empiezo a dibujar mentalmente el circuito en mi cabeza: "Meto primera. Tomo el primer cono por la derecha (lo dejo a mi izquierda, por tanto). El siguiente por la izquierda...".

Sin percances. Superé todas las pruebas. Y una vez acabado el examen, cuando tienes que bajarte de la moto para colocar el palito de nuevo en su sitio, tuve que usar las dos manos de lo mucho que me temblaban. Hacía frío. Las manos no sudaban. Pero temblaban. Y mucho.

Ya tengo el carné de conducir (en quince días, más o menos, me lo darán). Pero seguimos sin noticias del concesionario...

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